Si has notado que dejas de recibir correos importantes de ciertos proveedores o clientes en tu cuenta de Gmail, pero esos mismos correos sí aparecen en otras bandejas como Office 365 o Outlook, no es un error de tu cuenta. Se trata de un problema de “identidad” del remitente.
Resumen del problema: Gmail ha endurecido sus políticas de seguridad. Si el servidor que envía el correo no está “autorizado” explícitamente por el dueño del dominio, Gmail lo bloquea por seguridad antes de que llegue siquiera a tu carpeta de Spam.
¿Por qué ocurre esto técnicamente?
Para entenderlo, imagina que el correo electrónico es una carta física. El remitente escribe en el sobre que la carta viene de usuario@dominio.es, pero la entrega un mensajero (servidor) que no tiene permiso para llevar cartas de esa empresa.
En el caso técnico, esto sucede por tres fallos principales en la configuración del emisor:
- Fallo de SPF (Sender Policy Framework): El dominio del emisor no ha incluido la dirección IP del servidor que envía el correo en su “lista de confianza”. Al llegar a Google, este comprueba la IP y, si no coincide, marca el mensaje como Fail.
- Ausencia de firma DKIM: Es un sello digital que garantiza que el contenido no ha sido modificado. Si no existe, Google sospecha que el correo es fraudulento.
- Políticas DMARC: Si el remitente no define qué debe hacer Google cuando el SPF falla, Gmail suele optar por la opción más drástica: no entregar el mensaje.
¿Por qué en Office 365 sí se reciben?
Microsoft suele ser más flexible. Aunque detecta que la autenticación falla, suele permitir que el correo entre en la bandeja de entrada o lo mueve a “Correo no deseado”. Google, sin embargo, prefiere proteger al usuario rechazando la conexión directamente si la reputación o la seguridad del emisor son dudosas.
Cómo solucionarlo
La solución no depende del destinatario, sino del emisor del correo. Si eres tú quien envía los correos o quieres ayudar a tu proveedor, estos son los pasos:
- Actualizar el registro SPF: Añadir la IP o el host del servidor de envío (por ejemplo, el de su software de facturación o CRM) en la configuración DNS del dominio.
- Configurar DKIM: Generar una clave pública en el servidor de correo y añadirla como registro TXT en el dominio.
- Revisar herramientas de envío: Si se usan plataformas externas para enviar facturas o notificaciones, asegurarse de que el dominio está verificado dentro de esas plataformas.
Como usuario de Gmail, lo único que puedes intentar es añadir la dirección email@dominio.es a tu lista de contactos o crear un filtro de “Nunca enviar a Spam”, aunque esto no garantiza la recepción si el bloqueo ocurre a nivel de servidor.